sábado, 21 de enero de 2012

YIN Y YANG - MASCULINO FEMENINO

Cuenta la leyenda que cuando Pangu, el Dios de la creación, vio que el Cielo y la Tierra estaban bien formados y estables, murió, pero antes usó su cuerpo para crear un mundo pródigo y hermoso. Sus miembros se convirtieron en montañas, su sangre dio origen a los ríos, sus músculos formaron los campos, y su piel y pelo se convirtieron en miríadas de plantas y animales. El aire que exhaló formó el viento y las nubes, y su sonido llegó a ser el rugido de los truenos. Su sudor se transformó en el rocío de la mañana y la nutritiva lluvia.

Pero cuando el ojo izquierdo de Pangu se convirtió en el Sol y el ojo derecho en la Luna, el universo se dividió en Yin y Yang, "izquierda masculino" y "derecha femenino”, la gran dualidad sobre la que se basaría la escuela Tao para desarrollar su teoría de los opuestos.

La teoría de Yin y Yang indica que todas las cosas en la naturaleza poseen dos lados contrarios pero complementarios. Según esta idea, cada ser, objeto o pensamiento posee un complemento del que depende para su existencia y que a su vez existe dentro de él mismo. De esto se deduce que nada existe en estado puro ni tampoco en absoluta quietud, sino en una continua transformación. Además, cualquier idea puede ser vista como su contraria si se la mira desde otro punto de vista.

·         Son consideradas como Yang generalmente, las cosas en movimientos violentos, exteriores, ascendentes, calientes o brillantes.

·         Están consideradas como Yin las cosas relativamente tranquilas e interiores, dirigidas hacia abajo, frías o apagadas.

·         El Cielo que es luminoso y claro está considerado como Yang.

·         La Tierra que es pesada y opaca está considerada como Yin.

·         El agua pertenece a Yin porque es fría y húmeda.

·         El fuego pertenece a Yang porque desprende calor y quema.

La teoría de Yin y Yang explica que los cinco elementos (madera, agua, fuego, tierra y metal) representan la relación fundamental de los cambios.

Los cinco elementos están en perpetuo movimiento condicionando a la generación mutua e inhibición recíproca, en donde el Yin y el Yang forman un equilibrio dinámico: cuando uno aumenta, el otro disminuye. El desequilibrio no es sino algo circunstancial, ya que cuando uno crece en exceso fuerza al otro a concentrarse, lo que a la larga provoca una nueva transformación. Por ejemplo, el exceso de vapor en las nubes (yin) provoca la lluvia (yang).

"El vacío infinito produce Tai Chi; el movimiento de Tai Chi genera Yang; cuando el movimiento se vuelve extremo, se transforma en paz mental y la paz mental genera Yin; cuando la paz mental se vuelve extrema, se transforma de nuevo en movimiento. El movimiento y la paz mental, una cosa origina la otra; el Yin y el Yang son diferentes y opuestos". Así es como "Tai Chi genera Yin y Yang" y "Cuando los dos interactúan uno con otro, suceden una multitud de cosas. De esta manera, una cosa va produciendo otra y los cambios son infinitos".

Esta es la mejor explicación y la más comprensible del concepto de Yin y Yang dada por los sabios del pasado en el Libro de las Mutaciones.

Hombre izquierda, mujer derecha

Los antiguos chinos decían cada cosa se podía definir por su longitud, su espesor, su delgadez, etc. Solían hacer una clasificación para todas las cosas:

·         si eran gordas, largas, altas y estaban situadas en el lado izquierdo eran catalogadas como Yang.

·         las cosas pequeñas, cortas, bajas y situadas en el lado derecho eran clasificadas como Yin.

 Yang es firme y fuerte, y Yin es dulce y débil.

En términos de temperamento, el hombre es masculino por lo que pertenece a Yang, la izquierda, mientras que la mujer es femenina, dulce y amable, pertenece a Yin, la derecha.

·         El Yin es lo femenino, la tierra, la luna, la noche, la sombra, la quietud, lo descendente, lo movedizo, lo frío, lo blando.

·         El Yang es lo masculino, el cielo, el sol, el día, la luz, la actividad, el movimiento, lo ascendente, lo caliente, lo duro.

El Yin es el reposo y el Yang el movimiento, y en interacción generan ciclos constantes de cambio en el que cada uno se convierte en otro, cuando el Yin mengua aparece el Yang y viceversa. Es una increíble interacción que genera emanaciones de energía que dan vida a todas los seres.

A diferencia del pensamiento occidental, donde los opuestos se contraponen sin ninguna relación entre ellos como si fueran dos cosas separadas, el entendimiento oriental del Yin y el Yang nos invita a percatarnos de que en la dualidad está la verdadera unidad, porque los opuestos no pueden existir el uno sin el otro.

viernes, 20 de enero de 2012

LA ACEPTACIÓN

Me da vueltas por la cabeza el tema de la aceptación. Actitud humana, inteligente, bondadosa y democrática. Sus opuestos me parecen la intolerancia, la lucha, el juicio, la condena…

Pero prefiero pensarla en positivo, y para ello me ayuda Deepak Chopra y su conocido libro “Las siete leyes espirituales del éxito”.

“La cuarta ley espiritual del éxito es la ley del menor esfuerzo. Esta ley se basa en el hecho de que la inteligencia de la naturaleza funciona con toda facilidad y despreocupación. Ése es el principio de la menor acción, de la no resistencia. Por consiguiente, es el principio de la armonía y el amor.”

Si comprendemos el mundo como guiado por la inteligencia de la naturaleza, veremos que las cosas suceden como suceden por algo. Venimos al mundo, en el lugar, el momento, la familia, la historia, que nos toca y eso no lo podemos cambiar. Diríamos que es una realidad “Fáctica” no está en nuestras manos cambiarla.

“La hierba no tiene que hacer ningún esfuerzo para crecer; sencillamente, crece. Los peces no se esfuerzan para nadar; sencillamente, nadan. Las flores no hacen ningún esfuerzo para abrirse; sencillamente, se abren. Las aves no se esfuerzan para volar; sencillamente, vuelan. Ésa es su naturaleza intrínseca.”

Crecemos, nos desarrollamos como universo, mundo, sociedad y persona como parte de este todo al que pertenecemos. Con las cosas que nos gustan y las que no nos agradan: Situaciones, leyes, momentos, personas, emociones, etc.

“La ley del menor esfuerzo tiene tres componentes - tres cosas que podemos hacer para poner en funcionamiento este principio de "hacer menos para lograr más".

 El primer componente es la aceptación. Aceptar significa sencillamente contraer un compromiso: "Hoy aceptaré a las personas, las situaciones, las circunstancias y los hechos tal como se presenten". Eso significa que sabremos que este momento es como debe ser, porque todo el universo es como debe ser. Este momento - el que estamos viviendo ahora mismo - es la culminación de todos los momentos que hemos vivido en el pasado. Este momento es como es porque todo el universo es como es.”

Aceptar (del latín acceptatio)  es reconocer que las cosas son de una manera y no de otra, y que independiente de mi tienen existencia, tienen sentido y desarrollo. El diccionario tiene varias acepciones

1.      Recibimiento de forma voluntaria de una cosa. 2. Aprobación 3. Admisión, conformidad

Esta  relacionada con la Empatía: (del vocablo griego antiguo εμπαθεια, formado εν, 'en el interior de', y πάθoς, 'sufrimiento, lo que se sufre') Esta actitud busca comprender la perspectiva, creencias, pensamientos, emociones y creencias del otro. Es una de las habilidades prácticas de la inteligencia emocional. Lo primero es no cerrarse en la propia postura y mirar al otro en toda su realidad para comprenderlo. No significa adherir a sus ideas y creencias, pero si dejarlo ser y pensar. Aceptar es descubrir que el otro es un “legitimo  otro” y el respeto me hace aceptar lo diferente sin que ello sea un riesgo para mi existencia o manera de ver.

“Aceptamos las cosas como son, no como quisiéramos que fueran, en este momento. Es importante comprender esto: podemos desear que las cosas sean diferentes en el futuro, pero en este momento debemos aceptarlas como son.”



Aceptar también incluye ser responsable (segundo componente de esta ley), es decir tener la capacidad de dar una respuesta creativa a la situación, haciéndome cargo de lo que pasa y no culpando a los demás de los males que observo.

“Una vez aceptado un suceso, un problema o una circunstancia, responsabilidad significa la capacidad de tener una respuesta creativa a la situación tal como es en este momento. En todos los problemas hay un principio de oportunidad, y esta conciencia nos permite aprovechar el momento y transformarlo en una situación o una cosa mejor.”

Claro para que sea posible la aceptación debo librarme de toda idea persecutoria. El que no está de acuerdo a mis (o nuestras) ideas está contra mío (o nuestro). Esa mentalidad de tercero excluido, las cosas son de una manera o de su contraria, dejan a la realidad sin los matices diversos y siempre ricos que tiene. Esta forma de vivir nos lleva a una actitud defensiva o de ataque frente a todo lo distinto. Y el paradigma es “convencer” o sea vencer con argumentos al enemigo o contrario.

“El tercer componente de la ley del menor esfuerzo es asumir una actitud no defensiva, lo que significa que nuestra conciencia abandona su actitud defensiva y nosotros renunciamos a la necesidad de convencer o persuadir a los demás de que nuestro punto de vista es el correcto.”

¿No habrá una forma más pacifica de convivir en el mundo?

Será la Aceptación la clave para dejar de querer aniquilar al otro que es distinto o piensa distinto. La aniquilación a veces es simbólica: “no existís para mí”, “esa realidad no debiera existir”, “ese tipo de gente debería desaparecer”.

Para reflexionar les dejo las tres propuestas de Chopra en su libro citado para poner en práctica:

1) Practicaré la aceptación. Hoy aceptaré a las personas, las situaciones, las circunstancias y los sucesos tal como se presenten. Sabré que este momento es como debe ser, porque todo el universo es como debe ser. No lucharé contra todo el universo poniéndome en contra del momento presente. Mi aceptación es total y completa. Acepto las cosas como son en este momento, no como me gustaría que fueran.

2) Habiendo aceptado las cosas como son, aceptaré la responsabilidad de mi situación y de todos los sucesos que percibo como problemas. Sé que asumir la responsabilidad significa no culpar a nada ni a nadie de mi situación (y eso me incluye a mí). También sé que todo problema es una oportunidad disfrazada, y que esta actitud de alerta ante todas las oportunidades me permite transformar este momento en un beneficio mayor.

3) Hoy mi conciencia mantendrá una actitud no defensiva. Renunciaré a la necesidad de defender mi punto de vista. No sentiré la necesidad de convencer o persuadir a los demás de que acepten mi punto de vista.

lunes, 21 de noviembre de 2011

AMAR A UN SER HUMANO (Humberto maturana)

http://kuatro.wordpress.com/2006/11/08/amar-a-un-ser-humano-humberto-maturana/

Amar a un ser humano es aceptar la oportunidad de conocerlo verdaderamente y disfrutar de la aventura de explorar y descubrir lo que guarda más allá de sus máscaras y sus defensas, contemplar con ternura sus más profundos sentimientos, sus temores, sus carencias, sus esperanzas y alegrías, su dolor y sus anhelos; es comprender que detrás de su careta y su coraza, se encuentra un corazón sensible y solitario, hambriento de una mano amiga, sediento de una sonrisa sincera en la que pueda sentirse en casa; es reconocer, con respetuosa compasión, que la desarmonía y el caos en los que a veces vive, son el producto de su ignorancia y su inconsciencia, y darte cuenta que si genera desdichas es porque aún no ha aprendido a sembrar alegrías, y en ocasiones se siente tan vacío y carente de sentido, que no puede confiar ni en si mismo; es descubrir y honrar, por encima de cualquier apariencia, su verdadera identidad, y apreciar honestamente su infinita grandeza como una expresión única e irrepetible de la Vida.
Amar a un ser humano es brindarle la oportunidad de ser escuchado con profunda atención, interés y respeto; aceptar su experiencia sin pretender modificarla sino comprenderla; ofrecerle un espacio en el que pueda descubrirse sin miedo a ser calificado, en el que sienta la confianza de abrirse sin ser forzado a revelar aquello que considera privado; es reconocer y mostrar que tiene el derecho inalienable de elegir su propio camino, aunque éste no coincida con el tuyo; es permitirle descubrir su verdad interior por si mismo, a su manera, apreciarlo sin condiciones, sin juzgarlo ni reprobarlo, sin pedirle que se amolde a tus ideales, sin exigirle que actúe de acuerdo con tus expectativas; es valorarlo por ser quien es, no por como tu desearías que fuera; es confiar en su capacidad de aprender de sus errores y de levantarse de sus caídas más fuerte y más maduro, y comunicarle tu fe y confianza en su poder como ser humano.
Amar a un ser humano es atreverte a mostrarte indefenso, sin poses ni caretas, revelando tu verdad desnuda, honesta y transparente; es descubrir frente al otro tus propios sentimientos, tus áreas vulnerables, permitirle que conozca al ser que verdaderamente eres, sin adoptar actitudes prefabricadas para causar una impresión favorable; es exponer tus deseos y necesidades, sin esperar que se haga responsable de saciarlas; es expresar tus ideas sin pretender convencerlo de que son correctas; es disfrutar del privilegio de ser tu mismo frente al otro, sin pedirle reconocimiento alguno, y en esta forma, irte encontrando a ti mismo en facetas siempre nuevas y distintas; es ser veraz, y sin miedo ni vergüenza, decirle con la mirada cristalina, “este soy, en este momento de mi vida, y esto que soy con gusto y libremente, contigo lo comparto…si tú quieres recibirlo”.
Amar a un ser humano es disfrutar de la fortuna de poder comprometerte voluntariamente y responder en forma activa a su necesidad de desarrollo personal; es creer en él cuando de si mismo duda, contagiarle tu vitalidad y tu entusiasmo cuando está por darse por vencido, apoyarlo cuando flaquea, animarlo cuando titubea, tomarlo de las manos con firmeza cuando se siente débil, confiar en él cuando algo lo agobia y acariciarlo con dulzura cuando algo lo entristece, sin dejarte arrastrar por su desdicha; es compartir en el presente por el simple gusto de estar juntos, sin ataduras ni obligaciones impuestas, por la espontánea decisión de responderle libremente.
Amar a un ser humano es ser suficientemente humilde como para recibir su ternura y su cariño sin representar el papel del que nada necesita; es aceptar con gusto lo que te brinda sin exigir que te dé lo que no puede o no desea; es agradecerle a la Vida el prodigio de su existencia y sentir en su presencia una auténtica bendición en tu sendero; es disfrutar de la experiencia sabiendo que cada día es una aventura incierta y el mañana, una incógnita perenne; es vivir cada instante como si fuese el último que puedes compartir con el otro, de tal manera que cada reencuentro sea tan intenso y tan profundo como si fuese la primera vez que lo tomas de la mano, haciendo que lo cotidiano sea siempre una creación distinta y milagrosa.
Amar a un ser humano es atreverte a expresar el cariño espontáneamente a través de tu mirada, de tus gestos y sonrisas; de la caricia firme y delicada, de tu abrazo vigoroso, de tus besos, con palabras francas y sencillas; es hacerle saber y sentir cuánto lo valoras por ser quien es, cuánto aprecias sus riquezas interiores, aún aquellas que él mismo desconoce; es ver su potencial latente y colaborar para que florezca la semilla que se encuentra dormida en su interior; es hacerle sentir que su desarrollo personal te importa honestamente, que cuenta contigo; es permitirle descubrir sus capacidades creativas y alentar su posibilidad de dar todo el fruto que podría; es develar ante sus ojos el tesoro que lleva dentro y cooperar de mutuo acuerdo para hacer de esta vida una experiencia más rica y más llena de sentido.
Amar a un ser humano es también atreverte a establecer tus propios limites y mantenerlos firmemente; es respetarte a ti mismo y no permitir que el otro transgreda aquello que consideras tus derechos personales; es tener tanta confianza en ti mismo y en el otro, que sin temor a que la relación se perjudique, te sientas en libertad de expresar tu enojo sin ofender al ser querido, y puedas manifestar lo que te molesta e incomoda sin intentar herirlo o lastimarlo. Es reconocer y respetar sus limitaciones y verlo con aprecio sin idealizarlo; es compartir y disfrutar de los acuerdos y aceptar los desacuerdos, y si llegase un día en el que evidentemente los caminos divergieran sin remedio, amar es ser capaz de despedirte en paz y en armonía, de tal manera que ambos se recuerden con gratitud por los tesoros compartidos.
Amar a un ser humano es ir más allá de su individualidad como persona; es percibirlo y valorarlo como una muestra de la humanidad entera, como una expresión del Hombre, como una manifestación palpable de esa esencia trascendente e intangible llamada “ser humano”, de la cual tu formas parte; es reconocer, a través de él, el milagro indescriptible de la naturaleza humana, que es tu propia naturaleza, con toda su grandeza y sus limitaciones; apreciar tanto las facetas luminosas y radiantes de la humanidad, como sus lados oscuros y sombríos; amar a un ser humano, en realidad, es amar al ser humano en su totalidad; es amar la auténtica naturaleza humana, tal como es, y por tanto, amar a un ser humano es amarte a ti mismo y sentirte orgulloso de ser una nota en la sinfonía de este mundo.
HUMBERTO MATURANA
http://www.ecovisiones.cl/metavisiones/Pensadores/MaturanaBio.htm
Conversaciones sobre biología sistémica Entrevista a Humberto Maturana
http://www.redsistemica.com.ar/maturana.htm
Las Contribuciones de Humberto Maturana a las Ciencias de la Complejidad y la Psicología
http://www.inteco.cl/articulos/005/doc_esp.htm
Introducción a la teoría de Humberto Maturana

El Tiempo....

Comentarios de un joven Touareg, recientemente llegado del Norte de Mali para estudiar en la Universidad de Montpellier en Francia :
Allí, una pequeña nadería puede dar mucha felicidad. Cualquier cosa es valorada. Nadie sueña con ser feliz porque ya lo somos.
Lo que más echo de menos aquí es la leche de camella, el calor del fuego, caminar descalzo sobre la arena aún caliente … Allí se miran las estrellas cada noche y cada una es diferente de la otra. Aquí vosotros miráis la televisión.
Tenéis todo, pero no es suficiente. Os quejáis de todo. En Francia, la gente pide todo el tiempo. Un deseo de poseer todo de una vez, y no es suficiente.
En el desierto no hay embotellamientos. ¿Sabéis por qué? Porque nadie quiere pasar a nadie.
Al anochecer, los hombres y los animales se reúnen en el campamento. Sus siluetas se recortan en un cielo rosa, azul, amarillo, rojo. Es un momento mágico. Nos reunimos bajo la tienda y se hierve el agua para el té. Nos sentamos en silencio y escuchamos el bullir del agua. La paz nos invade y nuestros corazones laten al ritmo del agua en ebullición. ¡Qué calma !
Aquí vosotros tenéis relojes. Allí, nosotros tenemos el tiempo.
Vosotros tenéis el reloj y yo el tiempo. En nuestras vidas, el tiempo no debe ser aquél que indica vuestro reloj: ¿Cuántas veces dices : no tengo tiempo ?

Decálogo de las Relaciones Humanas

1. Habla con las personas. Nada hay tan agradable y estimulante como una palabra de saludo cordial.
2. Sonríe a las personas.
3. Llama a las personas por su nombre. Para casi todos, la música más suave es oír su propio nombre.
4. Sé amigo y servicial. Si quieres tener amigos, sé amigo.
5. Sé cordial. Habla y actúa con toda sinceridad: todo lo que hagas hazlo con gusto.
6. Interésate sinceramente por los otros. Recuerda que sabes lo que sabes, pero que no sabes lo que otros saben.
7. Sé generoso en elogiar y cauteloso en criticar. Los líderes elogian. Saben animar, dar confianza y elevar a los otros.
8. Aprende a captar los sentimientos de los demás. Hay tres ángulos en toda controversia: el tuyo, el del otro y el del que sólo ve lo suyo con demasiada certeza.
9. Preocúpate de la opinión de los otros. Tres son las actitudes de un auténtico líder: oír, aprender y saber elogiar.
10. Ama y luego obra. Es transversal a todos los anteriores y es la manera más eficaz de dar testimonio y evangelizar.

sábado, 13 de agosto de 2011

La Ilución de la Inmutabilidad

"El ser humano está en un proceso permanente de devenir, de inventarno y reinventarnos dentro de la deriva histórica" dice Rafael Echeverría. En la filosofía del siglo XX Heidegger lo llamó Dasein: Ser en el mundo. Entre los modernos Nietzsche y entre los antiguos griegos Heráclito. ellos nos indican que para comprender al ser humano no podemos centrarnos en el SER, sino que debemos integrar la mirada de lo que NO SON, el espacio de trascendencia que participa del devenir. Las posobilidades de ser. El cambio es continuo. Al momento de poner el punto a la frase ya cambia la manera de ver y entramos en algo nuevo.
Ejemplos de cambios los hay a lo largo de la historia y de los distintos ambitos del quehacer humano.
A nivel social se pensaba en la antigüedad y edad media que el sol giraba en torno a la tierra que era el centro (Modelo o paradigma Ptoloméico) Se pensaba que asi como la tierra era el centro el Rey era el centro del estado ("L´état c´est moi" "El Estado soy Yo", frase atribuida a Luis XV.)
Cambia el paradigma geocentrico, deviene el heliocentrico(el sol es el centro del universo), que trae consigo los cambios democráticos. Se consideraba natural la esclavitud, luego a fines del siglo XIX se va cambiando por el moviemiento de abolición de la esclavitud. Se pensaba que el hombre era formado del barro, se comienza a descubrir toda una cadena de evolución y cambio de miles de años que va desde los organismos unicelulares hasta los mamiferos y el hombre. Hoy los especialistas dicen que en el hombre coexisten un cerebro reptil, uno mamifero y el especificamente homínido interactuando juntos.
Las personas cambian, nacemos y dependemos de nuestra madre, luego vamos integrandonos a los distintos grupos sociales que cambian nuestra mirada del mundo y nuestra forma de pensar y sentir.
Y los cientficos dicen que el recambio celular en nuestro organismos: "El cuerpo no es una estructura estática que envejece, el organismo está en estado de renovación permanente: a medida que se descartan células viejas, se generan otras nuevas para reemplazarlas. Cada clase de tejido tiene su tiempo de renovación, que depende del trabajo desempeñado por sus células. Las células que recubren el estómago, duran sólo cinco días. Las células de los glóbulos rojos, después de viajar casi 1.500 kilómetros a través del “laberinto” circulatorio, sólo duran alrededor de 120 días antes de ser enviadas al bazo. La epidermis -capa mas superficial de la piel- se recicla cada dos semanas. El hígado, el desintoxicante de todo lo que ingerimos, tiene un tiempo de renovación total calculado entre 300 y 500 días. Otros tejidos tienen un tiempo de vida que se mide en años y no en días, pero están lejos de ser perpetuos."
En fin todo nos habla de cambio, nada permanece estático salvo la creación ficticia del pensamiento metafísico de Platón, Aristóteles, y de sus relecturas realizadas por la cultura occidental cristiana.
Esta manera de ver estática funda una visión de verdad que limita las posibilidades de las personas y las culturas de entenderse y renovarse.
Prefiero ver a ser humano como un espacio de posibilidades, de proyectos, de nuevas experiencias y nuevos conocimientos. Esto pienso del cambio que es motor de personas nuevas que hacen nuevas todas las cosas.

viernes, 17 de junio de 2011

Ecología Personal

Cuidar el medio ambiente no resulta únicamente una tarea exterior a nosotros. Somos los creadores de los contextos y los ambientes en los cuales nos movemos. Por eso tenemos responsabilidad sobre el “mundo” que creamos para que arrope nuestra persona y la de los que nos rodean.

¿Cómo cuidamos nuestro propio medio ambiente, nuestro microclima interior? ¿Cómo vemos  nuestro cuerpo, nuestra conciencia, nuestro ser?

Pensamientos desordenados, tiranos, inmanejables nos enturbian el clima interior. Lenguaje descalificador, lleno de juicios negativos, palabras de compromiso, carentes de conexión con el corazón son basuras que ensucian nuestro ser. Emociones cambiantes, imprevisibles, reactivas, adictivas dejan su rastro por dónde pasamos. Cuerpo fatigado, castigado por pensamientos denigrantes sobre uno mismo, fragmentado por identificaciones con imágenes, modelos, estereotipos impuestos por los padres, la sociedad, la cultura.

El mundo interior necesita también un planteo ecológico. Cuidar equilibrio para hacer posible la vida comienza por casa, por uno mismo. Reciclar y desechar la basura en un principio. También la que generamos en el interior de nuestro ser.

Lenguaje y pensamiento

Solemos tener una forma de pensamiento construida por los mandatos que nuestros padres y la sociedad nos han inculcado desde pequeños. Sin tener conciencia de esos criterios y juicios los hemos hecho nuestros y generan una manera de pensar parcial, prejuiciosa, condicionada por nuestra historia, con ideas prestadas. Una radio que continuamente nos repite frases descalificadoras o limitantes que escuchamos muchas veces: “vos no podes”, “no te lo mereces”, “sos un estúpido/a”, “que mala es la gente”, etc. cada uno puede hacer su propia lista.

Toda esa agua turbia necesita ser decantada. Primero ser consciente que los tengo de manera automática. Desconfiar de su verdad. Dejemos de responder reactivamente, entremos en nuestro corazón y busquemos esa agua cristalina. Seamos capaces de acallar la mente y dejar hablar al corazón. No hagamos juicios sobre nada y sobre nadie, incluso ni sobre nosotros mismos. También resulta interesante herramienta el descubrirme al momento de  hacer  juicios, ponerlos en duda cada vez que digo de algo: “es bueno”, “es malo”, “es positivo”, “es negativo”, etc.

Nos comprometamos con este primer pasito… luego seguiremos trabajando con nuestras  emociones y con nuestro cuerpo, de manera que forjemos un clima sano y ecológico a nuestro alrededor.